Retrato los espacios como si fueran personas.

Para mí, son como una extensión de nosotros. Los espacios cuentan historias, nos hablan del entorno, de las manos que los construyeron, nos invitan a sentirlos. Me gusta detenerme
y observarlos con curiosidad, con ese asombro que solo se consigue cuando ves algo por primera vez.

Retrato los espacios como si fueran personas.

Para mí, son como una extensión de nosotros. Los espacios cuentan historias, nos hablan del entorno, de las manos que los construyeron, nos invitan a sentirlos. Me gusta detenerme y observarlos con curiosidad, con ese asombro que solo se consigue cuando ves algo por primera vez.

Intento verlos desde fuera,
pero siempre se nota que
hay alguien dentro

Intento verlos desde fuera,
pero siempre se nota que
hay alguien dentro

BUENO, QUIEN
DICE ALGUIEN,
DICE YO.

Y SEGURAMENTE
LLEVARÉ EL
BAÑADOR PUESTO.

PIENSO MEJOR
EN BAÑADOR.

BUENO, QUIEN
DICE ALGUIEN,
DICE YO.

Y SEGURAMENTE LLEVARÉ EL BAÑADOR PUESTO.

PIENSO MEJOR
EN BAÑADOR.

Cuando hago un reportaje fotográfico para un hotel, necesito crear desde la verdad, desde lo que me hace sentir, empaparme del lugar y retratarlo con todo lo que puede ofrecer.

Cuando hago un reportaje fotográfico para un hotel, necesito crear desde la verdad, desde lo que me hace sentir, empaparme del lugar y retratarlo con todo lo que puede ofrecer.

Conocer su entorno, descubrir la belleza de los paisajes en los que está ubicado.

Conocer su entorno, descubrir la belleza de los paisajes en los que está ubicado.

Probar sus sabores, porque un lugar también se conoce por como sabe.

Perderme en su calma, dejar que esa sensación de que el tiempo se para me invada.

Probar sus sabores, porque un lugar también se conoce por como sabe.

Perderme en su calma, dejar que esa sensación de que el tiempo se para me invada.

Sentirte en casa,
aunque estés lejos.

FOTOGRAFÍA
PARA HOTELES
Y DESTINOS.

Sentirte en casa,
aunque estés lejos.

FOTOGRAFÍA
PARA HOTELES
Y DESTINOS

Cuando viajamos y nos quedamos en un hotel, lo convertimos en nuestra casa aunque solo sean un par de días. La ropa en el armario, los libros en la estantería. Desde ahí, desde ese lugar en el que sabes que estás en el sitio correcto, las imágenes aparecen solas y se convierten en una invitación silenciosa para la persona que las ve.

Cuando viajamos y nos quedamos en un hotel, lo convertimos en nuestra casa aunque solo sean un par de días. La ropa en el armario, los libros en la estantería. Desde ahí, desde ese lugar en el que sabes que estás en el sitio correcto, las imágenes aparecen solas y se convierten en una invitación silenciosa para la persona que las ve.

PROYECTOS

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